4 septiembre 2021

Polarizar -ética- del concurso de los peores

Sólo los peores, moral e intelectualmente, ponen en marcha el proceso de polarización de una sociedad. Es la única manera en la que pueden llegar al poder pacíficamente: eliminar de la competición a las personas responsables, inteligentes y con principios éticos.

 

Los frutos de la polarización:

Mantener el poder requiere sectarismo constante, mentir que no penalice sino que premie. Que ser responsable carezca de sentido y se convierta en un hándicap. Que élites cada vez más ignorantes tengan la que es la ‘habilidad’ que mejor se ajusta al tipo de competición.

Con el tiempo, mentir descaradamente deja de molestar la conciencia y ser sectario se convierte en un rasgo, una rutina del cerebro. Finalmente nos acostumbramos a que los temas que requerían una vida de estudio se solventen en 2 frases en las que ni las unidades están bien utilizadas.

 

Y así vamos de camino con la izquierda a la polarización.

Los periodistas amateurs están salvando a España.

Un caso:

En negrita e itálicas, la palabra que polariza. La palabra correcta sería ‘compara’ porque así se sitúa como foco de emisión frente al hecho que juzga.