28 febrero 2016

Condensado Bose-Einstein

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You should never try to do this, the natural time is perfect this is an advice if anybody try to assemble it. Humble opinion.

El condensado Bose-Einstein puede permitir a una temperatura caer por debajo del cero Kelvin, si utilizamos átomos de potasio, los que tienen menor electronegatividad (exceptuando el francio y el cesio, que no son estables). Un haz láser para empujarlos y un campo magnético para confinarlos de modo que se ‘abracen’ muy fuertemente. En realidad estaríamos creando un miniagujero negro mantenido por las fuerzas descritas. Partiendo de una gran presión de confinamiento que facilitaría el ‘abrazo’ de dichos átomos. Obtendríamos así una temperatura por debajo del cero absoluto, que rompería la entropía; sería distrópico y por tanto produciría energía a partir de la entropía, la materia circundante, de hecho un chorro puro de conversión de materia en energía.

Se me ocurre pensar.

-No puedo dejar de pensar con cierta ironía que tengo un cierto respeto sobre el mundo de lo posible de la ciencia-

Nota: Podría servir para enfriar un reactor nuclear de fusión, y mantener el factor superconductor

Fuente de análisis :

Científicos alemanes consiguen una temperatura más baja que el cero absoluto

Ahora se podrá verificar la teoría del Big Bang

Físicos alemanes han conseguido una temperatura más baja que el cero absoluto. Anteriormente, esta posibilidad fue pronosticada solo en teoría. Ahora será posible crear motores térmicos de sexta generación, desafiar la gravedad y explorar los misterios del espacio.

El cero absoluto es la temperatura teórica más baja posible. Es una temperatura en la que la entropía llegaría a su valor mínimo. En otras palabras, la energía interna de un sistema alcanzaría su mínimo, por lo que las partículas dentro de este sistema, según la mecánica clásica, perderían toda capacidad de moverse o vibrar. La entropía de un cristal ideal puro y perfecto sería cero. El cero absoluto corresponde, aproximadamente, a una temperatura de −273,15 °C.

Hasta este momento la mayor cámara frigorífica actual solo ha alcanzado los −271 °C. La temperatura mínima conseguida alguna vez en un laboratorio fue 5*10−10 K (medio nanokelvin), lograda por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE.UU.). La razón de ello es que al llegar a una temperatura tan baja, las partículas ya no tienen energía suficiente para hacer que esta descienda aún más.

Sin embargo, un grupo de especialistas de la Universidad Ludwig Maximilian de Munich dirigido por Ulrich Schneider han logrado no solo llegar al cero absoluto, sino también romper esta barrera y conseguir unas “temperaturas absolutas negativas”. Para conseguir este resultado, han creado un gas cuántico especial formado por átomos de potasio: según explican, eligieron el potasio por la capacidad de sus partículas de cambiar fácilmente de repulsión a atracción.

Enfriaron unos 100.000 átomos de este gas hasta, aproximadamente, una milmillonésima parte de Kelvin y los colocaron en una red óptica creada por láseres: cada partícula fue fijada en su ‘celda’ óptica personal, aislada de cualquier impacto del ambiente. A estas temperaturas los átomos quedaron como congelados, sin poder moverse (recordemos que la temperatura de un objeto es una medida de cómo se mueven sus átomos: cuanto más frío esté un objeto, más lentos están sus átomos), repeliéndose unos a otros.

Luego, a través de láseres y alternancias de los campos magnéticos, los físicos hicieron que las partículas volvieran a calentarse hasta un cierto grado y empezaran a atraerse. Al mismo tiempo, debilitaron la trampa óptica. Como resultado, los átomos empezaron a moverse e interactuar, aumentando así su energía muy rápidamente. Como resultado, el sistema no tardó casi nada en alcanzar el nivel más alto posible de energía. En consecuencia, recibe calor de forma natural pero se transformó en un conjunto de temperaturas negativas, unas milmillonésimas de Kelvin por debajo del cero absoluto.

Según Schneider, sus experimentos descubrieron un tipo de ‘paradoja’ termodinámica. “Lo que vemos es cómo la temperatura ‘salta’ de una infinidad plus hacia una infinidad ‘minus’ y sigue creciendo. Así que la energía de un sistema crece, crece y crece, hasta que vuelve a alcanzar cero otra vez, pero desde abajo”, comentó el físico a la revista Science. Con lo cual, su gas cuántico resultó ser más cálido de lo que sería a una temperatura positiva, cualquiera que esta sea.

Según adelantan Schneider y su equipo, su hallazgo puede revolucionar el futuro de la humanidad. “Las temperaturas absolutas negativas” pueden usarse para crear un nuevo tipo de motores térmicos cuyo rendimiento superará el 100%, lo que hoy en día parece imposible. Tales motores absorberían energía no solo de sustancias más calientes, sino también de las que sean más frías.

Un sistema de temperatura negativa podría desafiar también a la gravedad y alumbrar los puntos más enigmáticos de la teoría del Big Bang. El comportamiento termodinámico de la temperatura negativa tiene paralelos con el comportamiento de la materia oscura, materia que no emite radiación electromagnética y no puede ser observada, pero compone aproximadamente un 70% del Universo y acelera su expansión, a pesar de la atracción gravitatoria de las masas entre sí.

Los átomos dentro de la nube de gas creada por el equipo de Schneider interactúan atrayéndose unos a otros (en vez de repelerse, como sucede con un gas convencional), con lo cual la nube por lógica debería apretarse y colapsar, igualmente que debería hacer el Universo a causa de la gravedad. Sin embargo, las temperaturas negativas de la nube le impiden hacer esto e igualmente que el Universo le protegen de colapsar.

 

 

17 febrero 2016

De la existencia de Dios como verdad última, o la refutación del relativismo

Si hay una verdad cierta, el relativismo ya no funciona, pues dice que no hay verdades absolutas.

No conviene probar la existencia de Dios porque está más allá del alcance de nuestra capacidad pero yo lo entiendo como el origen del cosmos, es para mí el Dios de la misericordia y el amor. Así lo entiendo yo.


Fuente

TRIBUNA / FILOSOFIA|JUAN ANTONIO HERRERO BRASAS

Dios probablemente existe

LA CAMPAÑA de promoción del ateísmo en los autobuses urbanos, inicialmente impulsada por la Asociación Humanista Británica y después trasladada a España por la Unión de Ateos y Librepensadores de España, fue concebida como respuesta a una provocación del fundamentalismo religioso. Entusiasta y económicamente apoyada por el biólogo evolucionista y ateo militante Richard Dawkins, dicha campaña ha conseguido al menos abrir un incipiente debate sobre una cuestión que nunca ha dejado de ser vital: ¿existe Dios?

En 2004, el filósofo Antony Flew, tras toda una vida dedicada a promover el ateísmo, anunció haber llegado a la irrefutable conclusión de que Dios existe. Las razones para este cambio de convicción las explica en su libro There Is a God. En él nos informa de que su lema siempre ha sido seguir la evidencia racional, le lleve a donde le lleve. En este caso, la evidencia procede de los últimos avances de la ciencia y de la matemática. El origen de la vida, la extrema complejidad y carácter arbitrario de las leyes físicas y lo estadísticamente improbabilísimo de que por un proceso de ciego azar la evolución haya dado lugar al mundo en que vivimos son las cuestiones que han llevado a Flew a afirmar la existencia de un Poder y una Inteligencia supremas más allá del mundo físico. Un mismo Einstein, extasiado ante la complejidad de las leyes de la física y el insospechado orden que revelan, afirmó la existencia de Dios, de quien dijo que «no juega a los dados» con el universo, pues todo parece responder a un perfecto cálculo.

NO HACE FALTA ser un intelectual de élite para entender el argumento más común para la existencia de Dios, argumento que a lo largo de los siglos han ponderado tantos pensadores en el mundo occidental.Me refiero al llamado argumento cosmológico. Se trata de un argumento cuasiintuitivo que delinearé aquí del modo más simple posible para beneficio del lector no familiarizado con los formalismos del lenguaje filosófico. Dicho argumento se basa en la imposibilidad de entender el origen del universo sin postular un creador.

Contrariamente a lo que afirmaba Aristóteles, y a lo que muchos sostenían hasta el mismo siglo XIX, ahora sabemos con certeza que el Universo no es eterno. Tiene una edad (unos 13.700 millones de años) y, por tanto, tuvo un principio. Y de la misma manera que todo lo que tiene una edad y un principio, el Universo no existía antes de ese principio. Si no existe nada más que materia, si no hay Dios, nos encontramos con que el Universo -en última instancia una roca inmensa- ha decidido existir y ha dado lugar a su propia existencia. Pero esa es una conclusión poco plausible.Normalmente no vemos piedras aparecer en el aire sin motivo ni causa alguna. Es más, pensaríamos que es algo imposible, o al menos extremadamente improbable, y eso en un mundo donde existen piedras y donde podría existir una misteriosa ley física que permitiera tal fenómeno. Si eso nos parece imposible, cuánto más el pensar que una roca de las dimensiones del Universo vaya a dar lugar a su propia existencia a partir de la nada, de la absoluta no existencia.

EN SU CONOCIDO ensayo Por qué no soy cristiano, Bertrand Russell nos informa de que a los 18 años de edad descartó el argumento cosmológico porque si Dios ha creado el Universo entonces habría que preguntarse quién ha creado a Dios, y ello nos llevaría a una infinita y absurda cadena de dioses. Mejor quedarse con el Universo sin más. Mal ejemplo de filosofía el de Bertrand Russell.Evidentemente, tener un principio, y con ello implícitamente una edad, es una condición de los objetos naturales. De Dios precisamente lo que se afirma es que está por encima de la naturaleza (es «sobrenatural») y, por tanto, no está sujeto a las condiciones de la naturaleza, condiciones que El mismo ha legislado. Preguntarse por la edad de Dios es análogo a preguntar cuánto pesa, cuánto mide, cómo huele. Son preguntas que sólo tienen sentido en los seres naturales.

Como parte del argumento cosmológico se suele incluir el misterio que representan las leyes de la física, su carácter arbitrario y el hecho de que todas, en su inconcebible complejidad, estuvieran en pleno funcionamiento desde el primer instante del Big Bang (de lo contrario la expansión del Universo no podría haber tenido lugar). Una mera roca, la pura materia, si es que eso es lo único que hay, no tiene capacidad para inventar leyes de semejante complejidad y ponerlas en marcha en el mismo momento de su nacimiento.

Pero es la Teoría de la Evolución lo que con más frecuencia se ha convertido en arma arrojadiza del ateísmo militante. La evolución biológica, se conciba como se conciba, no plantea un problema especial para la religión. Es, en última instancia, una expresión más de la inteligencia divina. La cuestión crucial está en el origen de la psique humana, es decir, el alma. Incluso Alfred Russell Wallace, hombre de izquierdas y originador, junto con Darwin, de la Teoría de la Evolución, no pensaba que la psique humana, por su naturaleza tan diferente, pudiera ser resultado de la selección natural.

La relación entre cerebro y pensamiento es algo que no entendemos, pero una analogía quizás nos ayude. Si pudiéramos traer a nuestro tiempo a un entusiasta científico del siglo XVIII y le pusiéramos a chatear por internet en un ordenador portátil sin conexiones visibles de cable, seguramente concluiría que los hombres del siglo XXI hemos logrado crear máquinas que piensan, el objetivo final de la ciencia. Sería muy difícil explicarle la enorme complejidad del sistema, y que nos creyera. Pues bien, si Dios existe, la relación entre cerebro y alma/pensamiento representaría el internet final, por así decir, una creación más de la mente divina, que en su extrema complejidad tan sólo la ciencia del final de la historia podría llegar a entender.

CIENCIA y religión ocupan dos ámbitos de pensamiento estrictamente separados. La religión habla de verdades últimas. La ciencia sólo puede hablarnos de lo que aquí y ahora conocemos, que es necesariamente muy limitado. La ciencia de ayer es el chiste de hoy y, sin ninguna duda, la ciencia de hoy será el chiste de mañana. Sobre aquellas cosas que la ciencia no sabe simplemente debe callar, y no ponerse al servicio de ideologías. Las lagunas de la ciencia no se pueden cubrir con actos de fe. Que la ciencia un día averiguará o demostrará tal o cual cosa es una expresión de fe. Es convertir a la ciencia en algo que no es: una religión, o peor aún una superstición. Lo que la ciencia no sabe simplemente no lo sabe. Y no hay que construir conjeturas ideológicamente motivadas ni actos de fe sobre ello porque entonces lo que se está haciendo es ciencia ficción en sentido estricto.

Una buena parte del mundo científico ha adoptado el llamado ateísmo o materialismo metodológico. Es decir, la exclusión sistemática, como cuestión de principio, de cualquier causa no material. Ello a veces lleva a hacer afirmaciones disparatadas, como es el caso de Dawkins en algunos de sus más conocidos libros. En otros casos esa militancia científica conduce a ignorar, o incluso falsear, datos y eventos que constituyen un reto al conocimiento científico.

El mayor obstáculo que presenta la religión convencional es su falta de respuesta satisfactoria al problema del mal y el sufrimiento.Eso es lo que lleva a muchos al abandono de la religión y al ateísmo, y es un problema que es imposible tratar ni someramente en la brevedad de estas líneas. El ateísmo, por otra parte, es difícil de sustentar intelectualmente. El problema es que frecuentemente se sustenta en una percepción extremadamente selectiva de la realidad, y se reviste de la característica arrogancia de quien cree saberlo todo cuando en realidad es víctima de la más patética ignorancia.

Juan Antonio Herrero Brasas es profesor de Etica Social en el departamento de Estudios de Religión de la Universidad del Estado de California en Northridge.


Para mí es el Dios de la misericordia, no el de la penitencia y la culpa.

9 febrero 2016

hipótesis de la oscilación en iteración de un valor real que representa un valor imaginario.

descarga (1)

Si tenemos la ecuación de grado 4:  x^4-x^2+1=0

 

Tendremos que el valor real de x imaginario es X^2(x^2-1)ki+1=0

como

x²(x^2-1)+1=0

Tendremos la identidad   (Por aproximaciones sucesivas) xn=((-1)/(2*x(n-1)-1))^(1/2) y despejando x=(-ki)^(1/2)

Lo que nos dice que el valor imaginario de X será el resultado que tome desde iterarse fuera de rango de los valores reales de la ecuación oscilando entre valores reales, ese será el valor en términos de números reales de del valor del número imaginario.

Si tomamos una función con dos números reales y uno imaginario en el centro de la misma. El valor que oscilará, resultado de la iteración de la función despejada imaginario, estará acotado entre los dos números reales.

Lo que quizá fuera de alguna utilidad.

Quizá poner planos de Npotencia-dimensional expresado en el bidemensional, pudiendo substituir cada elemento imaginario de una ecuación, por la expresión de otro tipo iterativo y bidimensional.

¿Sería aplicable a proyecciones sobre series históricas para un valor de bolsa en tendencias, puesto que la psicología humana en cuanto a estrategia es sibisimilar?

Quizá si esto fuera posible, los bancos tendrían mucho que decir en este cuasiazaroso juego que son las bolsas de valores, en tanto que los patrones son producidos por psicologías humanas.

Sería así una ecuación de 4º grado con 1er valor real, 2º imaginario, 3er real, 4º imaginario que sería la proyección.

¿Por qué una ecuación de grado 4?

Porque los valores reales de la ecuación se harán cero, y los imaginarios generarán dos valores reales discretos y acotados, uno para la serie a estudiar y otro para el segundo valor imaginario.

Sería así toda la colección de ecuaciones de 4º grado que tienen dos valores imaginarios y dos reales.

Esto de por sí, parece de poca utilidad, pero donde el pip se repite, se puede decir que uno de los valores imaginarios se ha hecho cero. ¿Estudiando en esa sesión los valores por duplos ternas o más, donde el pip se mantuvo invariable, tendríamos el valor imaginario despejable, en forma de Xn iterable, de una función de 4º grado con un sólo valor imaginario identidad de Xn iterativo?

Duplo: Ejemplo 9800,54 puntos básicos, siguiente pip 9800,54 puntos básicos. El tercero rompe el valor.

Terna:Ejemplo 9800,54 puntos básicos, siguiente pip 9800,54 puntos básicos, siguiente 9800,54 puntos básicos. El cuarto rompe el valor.

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Estudiando series históricas para valores, y tomando el valor Xn o imaginario como consideración de la tendencia del pip

Grafico IBEX 35