21 noviembre 2022

La batería termo-foto-voltaica española que ha ganado un premio de la UE

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Guarda, recupera y aprovecha el calor

El proyecto Amadeus ha ideado y desarrollado una “tecnología de almacenamiento de energía térmica a temperatura ultra alta (UHTES)”, según definen en su web. Es decir, una batería que almacena el excedente procedente de la energía solar o eólica en forma de calor. Este calor se emplea para calentar de forma incandescente (a temperaturas de hasta 2000° C) un material contenido en un recipiente. Ese recipiente, además, incorpora placas termofotovoltaicas orientadas hacia este material, de tal forma que la batería en su conjunto es capaz de recuperar y aprovechar esa energía. Entre las bondades de esta innovación, destaca que los materiales bajo estudio son abundantes y de bajo coste. Además, se podría instalar en edificios de viviendas, en industrias que trabajen con altas temperaturas o en sistemas de energías renovables.

Es, según sus desarrolladores y de forma gráfica, como meter el sol en una caja. Y en palabras de la organización del premio, “una batería termofotovoltaica que almacena excedentes de generación renovable y produce calor y electricidad combinados bajo demanda. La propuesta de valor es el suministro de un sistema muy barato capaz de almacenar grandes cantidades de energía durante largos periodos, que tiene alta densidad energética, alta eficiencia global y utiliza materiales abundantes y de bajo coste“.

Junto con la Universidad Politécnica de Madrid, la Comisión Europea ha premiado a otros tres organismos. En la categoría principal, a la empresa alemana Nvision Imaging Technologies, por desarrollar una plataforma que permite obtener imágenes más eficientes a través de resonancias magnéticas con las que detectar tumores de forma temprana; en la categoría ‘Purpose-Driven & Green’, se ha premiado a la compañía rumana Svelte, por desarrollar en el ámbito de la arquitectura un elemento que permite reducir el coste de construcción y mejorar la relación peso-altura de los edificios; y en la categoría ‘Disruptive Health’ a la compañía belga Innovation Sprint, por su aplicación para teléfonos inteligentes que conecta a pacientes con médicicos.