8 septiembre 2024

Material que se enfría bajo el sol o la noche cálida y, célula termoeléctrica para aprovechamiento de la diferencia de temperatura.

Un espejo de alta tecnología, que irradia calor al espacio, enfriará los edificios

Un equipo de ingenieros de la Universidad de Stanford (EEUU) ha inventado un revolucionario material de revestimiento que podría ayudar a enfriar los edificios sin aire acondicionado. Ultrafino y de múltiples capas, el material está diseñado de manera que sea rentable para su aplicación a gran escala en tejados de edificios. Podría reducir notablemente la demanda de electricidad.

 

Un equipo de ingenieros de la Universidad de Stanford (EEUU) ha inventado un revolucionario material de revestimiento que podría ayudar a enfriar los edificios sin aire acondicionado, incluso en días de sol y calor.

El material, que funciona irradiando calor y enviándolo directamente al espacio, es ultrafino (tiene 1,8 micras de espesor) y está compuesto de múltiples capas, informa la Universidad de Stanford en su web. Además, se  ocupa de la luz, tanto invisible como visible, de una novedosa manera.

La luz invisible -en forma de radiación infrarroja- es una de las formas en que todos los objetos y seres vivos emiten calor. Por ejemplo, cuando nos acercamos a un horno cerrado sin tocarlo, el calor que sentimos es luz infrarroja. Esta luz invisible es la que el nuevo material enviaría lejos de los edificios, hacia el espacio.

¿Qué pasa con la luz del sol que calienta los edificios? De esta luz –visible- también se ocupa el nuevo material, pues para ella funciona como un espejo increíblemente eficiente, reflejando hasta un 97% de ella.

El concepto ha sido denominado por sus creadores como “enfriamiento radiativo fotónico” e implica, por tanto, la descarga del calor infrarrojo del interior de los edificios y la reflexión de la luz solar que sobre estos incide, al mismo tiempo.  Juntas, la radiación y la reflexión, hacen que el refrigerador por radiación fotónica esté a 12 ºC menos que el aire circundante, durante el día. El material podría usarse tanto de día como de noche para enfriar estructuras.

El verdadero avance radica en cómo este material irradia el calor de los edificios, directamente al espacio. El revestimiento ultrafino fue fabricado cuidadosamente para enviar la luz infrarroja lejos de las estructuras, a la frecuencia precisa que le permite pasar a través de la atmósfera, sin calentar el aire. Esta es una característica clave, dada la amenaza del calentamiento global.

Aprovechar el frío del universo

El nuevo material está formado por siete capas de dióxido de silicio y óxido de hafnio, ubicadas sobre una capa delgada de plata.

Estas capas no tienen un espesor uniforme, sino que están diseñadas para crear un nuevo material. Su estructura interna está sintonizada para irradiar los rayos infrarrojos a una frecuencia determinada, como se ha dicho, impidiendo así que calienten el aire.

Los investigadores afirman, además, que el material está diseñado de manera que sea rentable para su aplicación a gran escala en tejados de edificios. Creen asimismo que, algún día, podría menguar la demanda de electricidad, en tanto en cuanto reduciría el gasto energético de los  sistemas de aire acondicionado. A nivel práctico, el recubrimiento podría ser colocado sobre un material más sólido, típico de la construcción.

El equipo ve en este proyecto un primer paso hacia el uso del frío del espacio como recurso. De la misma manera que la luz solar es una fuente de energía solar renovable, el universo frío podría suponer una extensión casi ilimitada donde volcar el calor. «Lo que hemos hecho es crear una forma que debería permitirnos aprovechar la frialdad del universo como disipador de calor durante el día», explican.

Referencia bibliográfica:

Shanhui Fan et al. Passive radiative cooling below ambient air temperature under direct sunlightNature (2014). DOI: 10.1038/nature13883.

Se pone este dispositivo en medio, para convertir la diferencia de temperatura, en corriente eléctrica.

Que se pone sobre la superfie enfriadora en forma de disco, con agujero, de igual exterior que el agujero interior. Sostenido sobre el material, por pibotes finos de plástico transparente.

8 septiembre 2024

Material cuántico revolucionario podría disparar la eficiencia de los paneles solares hasta un 190%.

Material cuántico revolucionario podría disparar la eficiencia de los paneles solares hasta un 190%

Un nuevo material cuántico podría revolucionar la energía solar

Un equipo de investigadores de la Universidad de Lehigh en Pensilvania (Estados Unidos) ha desarrollado un material cuántico que podría disparar la eficiencia de los paneles solares. El hallazgo, publicado en la revista Science Advances, abre la puerta a una nueva generación de placas solares más eficientes y accesibles que podrían ayudar a afrontar las necesidades energéticas mundiales.

Superando los límites

El prototipo, que utiliza el nuevo material como capa activa en una célula solar, logra una absorción fotovoltaica media del 80 % y una eficiencia cuántica externa (EQE) sin precedentes: de hasta el 190 %. Este valor supera con creces el límite teórico de eficiencia Shockley-Queisser para materiales basados en silicio, establecido en 1961 en un 33,7 %.

Las claves del éxito

Cobre con las características del Oro

 

El salto de eficiencia del material se atribuye a sus característicos «estados de banda intermedios», niveles de energía específicos que se sitúan dentro de la estructura electrónica del material y que resultan ideales para la conversión de la energía solar.

Además, el material funciona especialmente bien con altos niveles de absorción en las regiones infrarroja y visible del espectro electromagnético.

Generación Múltiple de Excitones

En las células solares tradicionales, la EQE máxima es del 100 %, lo que significa que por cada fotón absorbido de la luz, se genera y capta un electrón. Sin embargo, algunos materiales avanzados, como el desarrollado por Lehigh, pueden generar y recoger más de un electrón a partir de fotones de alta energía, lo que se conoce como Generación Múltiple de Excitones (MEG) y permite una EQE superior al 100 %.

Capturando la energía que se pierde

Los estados de banda intermedios del nuevo material permiten capturar la energía de los fotones que se pierde en las células solares tradicionales, incluso por reflexión y producción de calor.

Un futuro prometedor

Para Chinedu Ekuma, físico de la Universidad de Lehigh y coautor del estudio, la gran eficiencia del nuevo material cuántico lo convierte en un «candidato prometedor para el desarrollo de células solares de nueva generación y alta eficiencia, que desempeñarán un papel crucial a la hora de abordar las necesidades energéticas mundiales».

Investigación y desarrollo

Aunque la integración del material cuántico en los actuales sistemas de energía solar requerirá más investigación, Ekuma sostiene que la técnica experimental utilizada para crear estos materiales ya es muy avanzada.

Este avance abre un futuro esperanzador para la energía solar, con la posibilidad de desarrollar placas solares más eficientes, baratas y accesibles que puedan contribuir a un futuro energético más sostenible.

Referencias: